La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que el sexto fin de semana largo de 2026 movilizó a 993.683 pasajeros y generó un impacto económico directo de $216.649 millones. El organismo señaló que las reservas previas fueron escasas en la mayoría de los destinos, y que la demanda se concentró en compras de último momento que, en varios casos, elevaron levemente la ocupación.
El gasto promedio diario por turista fue de $109.013, con una caída real del 3,5% respecto de 2025. La estadía promedio también se redujo: 2 días frente a 2,3 días el año anterior, un reflejo de la preferencia por escapadas más cortas y decisiones de viaje tomadas con poca anticipación.
A pesar de la moderación en el consumo, el gasto total creció en términos reales 15,5% respecto del feriado de junio de 2025, lo que sugiere un patrón de gasto concentrado: pocos viajeros, pero dispuestos a pagar más por estadías breves o por experiencias puntuales. CAME atribuyó el bajo movimiento a factores como el clima, la situación económica y la coincidencia con el Mundial en Norteamérica.
La demanda mostró inclinación por actividades al aire libre, nieve, termas y eventos de gran convocatoria. En la Patagonia se anticipó la temporada invernal, y en regiones como el Litoral y el Norte se registraron ocupaciones significativas en destinos naturales y culturales. En lo que va del año los seis fines de semana largos acumulan 10.374.523 turistas y $2.838.612 millones gastados; frente a 2025, los viajes cayeron 26%, en parte por un fin de semana extra en junio de ese año.