En Ucrania, murieron al menos 18 personas y más de un centenar resultaron heridas en la madrugada de este martes por un masivo ataque con misiles y drones. Las autoridades locales contabilizaron 73 proyectiles y 656 aparatos no tripulados en lo que describieron como uno de los bombardeos más intensos registrados en meses.
Los impactos alcanzaron Kiev —donde fallecieron cuatro personas— y varias ciudades de la región, entre ellas Dnipró, con nueve víctimas mortales, además de reportes de víctimas y daños en Járkov, Zaporiyia y Poltava. Numerosos heridos fueron trasladados a hospitales y se registraron incendios y cortes en el suministro eléctrico.
La sucesión de explosiones en la capital despertó a la población y empujó a miles a refugiarse en estaciones de metro y otros espacios subterráneos. Las fuerzas de defensa antiaérea afirmaron haber derribado 40 misiles y 602 drones, aunque una parte importante de la ofensiva impactó objetivos en superficie.
Moscú confirmó haber realizado la operación y afirmó que los blancos eran instalaciones vinculadas al complejo industrial militar ucraniano y otras infraestructuras estratégicas, justificando el ataque como represalia por incursiones ucranianas recientes en territorio ruso. El episodio marca una nueva escalada en la guerra, con ambos bandos intensificando ataques de largo alcance en las últimas semanas.


