El presidente Javier Milei afirmó que no se sintió "ofendido ni atacado" por las declaraciones del arzobispo Jorge García Cuerva durante el Tedeum del 25 de Mayo y sostuvo que el mensaje del líder religioso abrió "un debate valioso". Según el mandatario, la opinión del arzobispo fue "válida desde su posición" y expresada "de manera educada", por lo que no tiene "nada de qué quejarme".
Milei rechazó además la idea de que el eclesiástico actúe como un adversario político y dijo que entiende su postura. Al referirse a las tensiones entre quienes proponen cambios y quienes se oponen, relativizó el conflicto: "La discusión es bastante fuerte y áspera, y muchas veces hay una parte que no juega limpio".
En torno a las referencias religiosas del Tedeum, el Presidente vinculó parte del mensaje con su visión del rol del Estado y ejemplificó: "A la persona que tiene problemas de invalidez no lo llevan al oficial romano, lo llevan a Jesucristo". Para Milei, la Argentina padece "una lógica bastante destructiva" que obliga a impulsar reformas y a "resistir los embates y ataques" de quienes defienden el statu quo.
Sobre la alusión del arzobispo al supuesto "terrorismo" en las redes, Milei calificó el término de exagerado y lo restringió a actos violentos: "Terrorismo es cuando el Estado persigue personas o cuando hay gente poniendo bombas". En cambio, describió a las plataformas como espacios para "expresar frustraciones" y recomendó a quienes se incomodan que las abandonen o bloqueen usuarios. Asimismo, confirmó que es "altamente probable" que el papa visite la Argentina en noviembre, "salvo alguna desgracia".