El gobierno boliviano confirmó este martes la muerte de un manifestante de 24 años ocurrida durante las protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Un certificado médico constata que la víctima recibió un disparo en el marco de un operativo conjunto de policía y fuerzas militares destinado a despejar bloqueos en La Paz.
Las autoridades comunicaron sus condolencias a la familia y anunciaron el inicio de una investigación por el hecho. Insistieron además en que los agentes no están autorizados a emplear armas de fuego ni balas de goma durante las intervenciones.
La Paz vive una calma tensa tras una jornada de fuertes enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, a pesar de que el presidente ofreció recortar su salario en un 50% para intentar apaciguar la protesta. Hacia la noche los choques se redujeron, aunque los manifestantes no mostraron disposición a levantar las barricadas.
Los bloqueos que desde hace casi un mes mantienen cerrados los accesos a la ciudad provocan escasez de alimentos, combustible y medicamentos. El mandatario, de centroderecha y con respaldo internacional, ha multiplicado gestos públicos en busca de una salida política a la crisis que estalló seis meses después de asumir.



