El informe de estadísticas sanitarias globales 2026, divulgado este miércoles por la Organización Mundial de la Salud (OMS), calcula en 22,1 millones las muertes en exceso a nivel mundial por la pandemia de covid-19. Esta cifra triplica las siete millones de fallecimientos notificados formalmente por los países. Incluye tanto las muertes directas como las indirectas. Por cada deceso registrado por covid-19, surgieron alrededor de dos adicionales vinculadas a la crisis.
En Argentina, los datos del Ministerio de Salud y el nuevo informe de la OMS revelan una brecha similar a la global. El Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud registró 130.800 muertes con diagnóstico confirmado. Sin embargo, el exceso de mortalidad asciende ahora a entre 195.000 y 210.000 fallecidos. Expertos atribuyen esta diferencia a la subnotificación directa del virus y a impactos indirectos, como interrupciones en la atención sanitaria, problemas económicos y alteraciones sociales durante la emergencia.
Las muertes en exceso alcanzaron su pico en 2021, con 10,4 millones de casos, impulsadas por variantes más letales como Delta y la saturación de los sistemas de salud. Respecto de los niveles esperados sin pandemia, las muertes globales subieron un 6,2% en 2020 y un 17,9% en 2021. Los mayores afectados fueron las personas de edad avanzada y los hombres.
La pandemia revirtió casi una década de progresos en la esperanza de vida mundial y en la esperanza de vida saludable. Entre 2019 y 2021, la esperanza de vida cayó de 73 a 71 años, y la saludable, de 63 a 61 años. Luego se produjo una recuperación hasta los niveles de 2019. En 2023, las mujeres recuperaron su esperanza de vida previa, pero los hombres y la esperanza saludable para ambos sexos permanecen ligeramente inferiores.



