"Lo conocí cuando era cura. Los jesuitas lo castigaron por algunas decisiones, lo mandaron a Alemania. Luego lo tenían confesando señoras. Quarracino le ofrece ser obispo auxiliar de Buenos Aires, luego lo sucede como cardenal, y cuando estaba por jubilarse, lo eligen Papa. No fue peronista, pero rescataba la justicia social, como jesuita que era", resumió Nacho Copplet, autor de 'Perón íntimo, historias desconocidas'.
12 de Mayo de 2026
12:32hs
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