La Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) publicó su primera estimación de siembra del cereal para la zona núcleo, que indica que se implantarían allí alrededor de 1,5 millones de hectáreas de trigo, unas 300.000 o 17% menos que los 1,8 millones del ciclo pasado, que marcaron un récord.
El principal motivo de esta baja se relaciona con los costos: de la mano de un clima a favor, con otro otoño lluvioso y pronóstico de El Niño a partir de la primavera, el trigo se quiere mantener en las rotaciones, pero el límite llega desde el lado de los márgenes, que empeoraron muchísimos tras la disparada del precio de los fertilizantes por el conflicto bélico en Medio Oriente.
Desde la Bolsa rosarina lo resumen muy gráficamente: “En trigo se quiere, pero no se puede”, señalan, en referencia precisamente a que, si los números estuvieran un poquito mejor, sin dudarlo los productores apostarían nuevamente por el cereal. “Las encuestas de las últimas semanas a agrónomos y productores de la región son contundentes y expresan el deseo y la necesidad de mantener la misma área triguera del año pasado, pero que no será posible. El problema es el cambio de la relación urea/trigo que pasó en un año de 2,6 a 4,1”, explica la GEA en su informe.

