Verónica Ojeda prosiguió este jueves su testimonio en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. Acusó directamente a los imputados Leopoldo Luque, Agustina Cosachov y Carlos Díaz. Los llamó "asesinos hijos de puta" y los describió como "una secta, gente podrida". El tribunal en San Isidro escuchó antes un audio de la reunión en la Clínica Olivos sobre el tratamiento del astro.
Ojeda denunció la manipulación constante a la familia. Explicó que le decían una cosa a ella y otra a las hijas para dividirlos. Recordó su rol como madre siempre disponible: "Yo soy una mamá que hacía lo que estaba a mi alcance. Y me da mucha impotencia escuchar esto y que me traten a mí, porque yo nunca los traté mal a ellos, siempre estuve a disposición. Me pelee con todos para ayudarlos a ellos, a Luque, a Agustina, a Díaz, ¿y que me traten así como persona? Me parece que no nos merecemos esto". Criticó que los imputados impidieran la comunicación para sacar provecho de Maradona.
Describió el estado de Maradona el 18 de noviembre de 2020. Lo vio hinchado y agresivo, solo dejaba entrar a Dieguito Fernando. Nadie más se acercaba, y Carlos Díaz entró pero se fue pronto. Ojeda advirtió del problema sin respuesta: "Estaba hinchado, estaba malo. [...] Ese día estaba agresivo, enojado, insultaba. Y nadie quería entrar. Yo estuve muy poco tiempo. Yo avisé de esto, porque no podía ser. Nadie lo iba a atender. (El psicólogo imputado) Carlos Díaz había estado ese día, pero entró y se fue. No podía ser así".
Atribuyó a Cosachov y Luque la decisión del traslado a una casa inadecuada. Prometieron internación domiciliaria completa en la reunión de Olivos, pero faltaba equipamiento básico: "Ellos nos dijeron que iba a ser una internación domiciliaria y que iba a tener todo. [...] Nos dijeron que iba a haber de todo y no había nada, ni un aparato para la presión. En esa reunión nos dijeron todo al revés". Detalló las condiciones precarias: baños insuficientes, suciedad, mal olor y una habitación improvisada con pelela visible: "La casa no estaba en condiciones para una internación domiciliaria. [...] Había mucha suciedad, la habitación de Diego estaba en muy mal estado. Había un olor terrible, no se podía estar".


