Policías demoraron a dos adolescentes de 15 y 16 años en Caleta Olivia, Santa Cruz, por difundir amenazas de tiroteo contra un colegio. Los mensajes generaron pánico en la comunidad educativa y activaron una intervención inmediata. Alumnos y docentes reportaron los textos intimidatorios, que advertían sobre un ataque inminente y llevaron a aplicar protocolos de prevención escolar.
La División de Investigaciones identificó a los sospechosos bajo la supervisión del Juzgado de Instrucción Penal Juvenil. Realizaron allanamientos en varios puntos de la ciudad y secuestraron teléfonos celulares junto con una notebook para peritaje. El operativo contó con el Comando de Patrullas y apoyo tecnológico del Ministerio de Seguridad provincial.
Las autoridades indagan el origen preciso de los mensajes y verifican si hubo planificación real o solo una amenaza sin base operativa. Analizan también el contexto de estos hechos, ya que los adolescentes suelen verlos como bromas sin medir su impacto en la comunidad. El caso resalta la necesidad de prevenir escaladas que pongan en riesgo a estudiantes y docentes.
Este episodio ocurrió días después de un suceso similar en El Calafate, donde una menor difundió una imagen con un arma y la Justicia secuestró un revólver calibre .32 tras un allanamiento. Ante la repetición de incidentes, las autoridades intensifican los mecanismos de vigilancia y respuesta para proteger el ámbito educativo.

