La Comisión Europea determinó en una pesquisa inicial que Meta viola el Acta de Servicios Digitales. Esta incumplimiento surge porque la compañía no evita que niños accedan a Instagram y Facebook. Bruselas concluye que Meta falla en identificar y reducir riesgos para menores de 13 años.
Las restricciones de edad resultan ineficaces en las plataformas. Los usuarios ingresan fechas de nacimiento falsas con facilidad y burlan los controles. Además, Meta carece de verificaciones reales para confirmar la edad de los inscritos.
Los mecanismos de denuncia presentan fallos graves. Reportar cuentas de menores exige hasta siete clics, y la empresa no realiza seguimientos posteriores. La Comisión destaca evidencias de uso masivo: entre el 10% y el 12% de niños europeos de esa edad utilizan estas redes regularmente.
La vicepresidenta Henna Virkkunen subrayó la contradicción en las políticas de Meta. La compañía exige 13 años como mínimo, pero hace poco para impedir accesos infantiles. Bruselas demanda cambios inmediatos; de lo contrario, impondrá multas hasta el 6% de los ingresos globales y sanciones diarias. Meta niega las acusaciones y defiende sus medidas de detección y eliminación de cuentas juveniles.

