Emiratos Árabes Unidos decidió dejar la OPEP tras seis décadas de membresía. Tomó esta medida como parte de una reorganización estratégica después de la guerra con Irán. La organización, creada en 1960, nuclea a más de un tercio de la producción mundial de petróleo y el 79% de las reservas probadas de petróleo, fundamental para regular los precios del sector desde los años 70, en torno al petrodólar, patrón internacional que marcó a la economía mundial en el último medio siglo, y en dilusión evidente desde el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán a finales de febrero.
Los Emiratos abandonarán también la OPEP+, grupo ampliado que incluye a Rusia. La agencia estatal WAM informó que la salida será efectiva el 1 de mayo. Esta decisión surge de una revisión de su capacidad actual y futura. Refleja el interés nacional y el compromiso para atender necesidades urgentes del mercado.
La OPEP agrupa a mayores exportadores de petróleo y coordina producción para influir en oferta y precios globales. Emiratos, uno de sus tres principales productores, escapará así de límites impuestos por el cártel. Las cuotas actuales restringen su bombeo a 3,2 millones de barriles diarios, pese a una capacidad cercana a 5 millones.
El impacto inmediato de mayor producción emiratí será limitado por el cierre del estrecho de Ormuz. Gran parte del petróleo del Golfo pasa por allí en condiciones normales. Sin embargo, la oferta global aumentará una vez reabierto el paso, según expertos. Emiratos invertirá en expansión para responder a la demanda cambiante.

