El Índice de Confianza del Consumidor registró una caída del 5,7% en abril y llegó a su nivel más bajo desde julio de 2024, con 39,64 puntos. Este retroceso marca tres meses consecutivos de bajas, el primero desde abril de 2022, y acumula cinco descensos frente al mismo período del año anterior. El relevamiento, realizado en 40 centros urbanos entre el 6 y el 17 de abril, refleja un deterioro generalizado en medio de una desaceleración económica, pérdida de poder adquisitivo e incertidumbre sobre inflación, tasas y empleo.
Los subíndices muestran caídas notables en todos los componentes. La disposición a comprar bienes durables e inmuebles descendió un 9,51% mensual y quedó por debajo del nivel de abril de 2025. Dentro de este rubro, la percepción sobre electrodomésticos cayó un 7,46%, mientras que la intención de adquirir autos o viviendas retrocedió un 12,26%. La visión de la situación macroeconómica bajó un 4,30% y la situación personal un 3,96%, con un acumulado interanual del 15% en este último.
Las diferencias por nivel socioeconómico resultan marcadas. En hogares de ingresos bajos, el índice se derrumbó un 12,60% mensual y un 14,71% interanual, hasta 35,50 puntos. En contraste, los hogares de ingresos altos registraron una baja moderada del 1,80% mensual y 9,43% interanual, en 42,57 puntos. Esta brecha entre segmentos se amplió durante el mes.
El deterioro se extendió a todas las regiones, con el interior cayendo un 10,57%, la Ciudad de Buenos Aires un 6,69% y el Gran Buenos Aires un 1,53%. A pesar de la baja, el interior mantiene el nivel más alto con 45,35 puntos, seguido por la Ciudad y el Gran Buenos Aires con 36,82 puntos. Tanto las condiciones actuales como las expectativas futuras empeoraron, lo que indica un pesimismo extendido hacia los próximos meses.