La producción petrolera mundial cayó a 10,1 millones de barriles diarios en marzo, según informó este martes la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Esta merma se constituye como la mayor de la historia y responde al conflicto en Medio Oriente. La entidad prevé pérdidas aún mayores para abril, debido al bloqueo del Estrecho de Ormuz.
El reporte mensual de la AIE acumula más de 360 millones de barriles perdidos en marzo por los bombardeos contra Irán desde finales de febrero. Las cifras escalarán a 440 millones en abril. A inicios de este mes, la restricción en el paso estratégico eliminó 3,8 millones de barriles diarios de crudo, gas natural y productos refinados, frente a los 20 millones previos.
Países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Irak activaron rutas alternativas para sus exportaciones. Sin embargo, las pérdidas en petróleo superan los 13 millones de barriles diarios. Para compensarlas, recurren a reservas que se agotan rápidamente.
La AIE rebajó su pronóstico de demanda para este año a 104.259 millones de barriles diarios, 730.000 menos de lo estimado. Entre el segundo y cuarto trimestre de 2026, el consumo caerá 1,5 millones de barriles diarios, la baja más abrupta desde la pandemia. Fatih Birol, director ejecutivo, calificó la situación como la crisis energética más grave de la historia.



