Un informe del Centro de Estudios para la Recuperación Argentina (Centro RA) de la UBA reveló que los alquileres subieron un 423% desde diciembre de 2023 hasta febrero de 2026 en el Gran Buenos Aires. La inflación acumulada en ese período alcanzó el 209%. Así, la renta de vivienda creció casi el doble que el índice general de precios. El estudio usó datos del INDEC y destacó una dinámica heterogénea entre rubros.
El rubro Vivienda, servicios vinculados y otros combustibles lideró los aumentos, con un incremento cercano al 400%, es decir, un 191% por encima del promedio inflacionario. Dentro de esta categoría, los alquileres escalaron un 423%, el agua un 366%, la electricidad un 370% y el gas natural un 766%. Comunicaciones registró un 321% (+122% vs. general), Educación un 279% (+79%) y Transporte un 255% (+46%).
En contraste, Alimentos y bebidas no alcohólicas subieron un 182%, Equipamiento y mantenimiento del hogar un 128%, y Prendas de vestir y calzado un 106%. Los autores explicaron que el 209% general oculta diferencias: servicios públicos y vivienda absorbieron el mayor impacto, mientras algunos productos masivos apenas variaron.
El informe concluyó que la desaceleración inflacionaria no llegó por igual a todos los bolsillos. Familias enfrentan decisiones diarias como apagar la calefacción antes o mudarse más lejos. Para millones, el reajuste en boletas y alquileres persiste pese a la estabilización macroeconómica.

