La producción de petróleo en Argentina alcanzó 874.000 barriles diarios en febrero, un récord que marca un alza del 15,9% respecto al año anterior, atestigua un informe elaborado por RICSA ALyC. Este crecimiento surge del impulso de Vaca Muerta, que representa el 68% del crudo nacional y el 56% del gas natural. Con 4.470 pozos activos, la formación consolida su rol como motor del sector energético.
La Cuenca Neuquina lidera esta expansión y concentra el 77,4% de la producción total de crudo. Los volúmenes crecieron un 30,4% en comparación con febrero del año pasado. Así, Argentina fortalece su oferta interna y eleva su capacidad exportadora en un mercado global volátil.
Los precios internacionales de la energía suben por tensiones geopolíticas, como el conflicto en Medio Oriente, y esto mejora la competitividad de las exportaciones argentinas. El gas natural también registra alzas, con incrementos superiores al 40% en Europa por interrupciones en Qatar y el Golfo Pérsico. Vaca Muerta posiciona al país como proveedor confiable ante la demanda de diversificación.
El desarrollo abre oportunidades en proyectos como el Gas Natural Licuado para abastecer Asia y Europa, pero exige inversiones en infraestructura de transporte y procesamiento. El sector necesita marcos regulatorios estables para sostener el crecimiento y competir en los mercados globales, plantean especialistas del sector.

