La Agencia Internacional de la Energía (AIE) presentó este viernes un paquete de diez medidas de emergencia para reducir la demanda de petróleo ante la guerra en Oriente Medio. Entre las propuestas figuran tres días extra de trabajo remoto, una reducción del 40% en los vuelos de negocios y la gratuidad del transporte público para desincentivar el uso del automóvil. Estas acciones buscan compensar solo en parte la caída del suministro global de crudo provocada por el bloqueo del estrecho de Ormuz.
El informe de la AIE calcula que el conjunto de recomendaciones podría ahorrar entre 4 y 6 millones de barriles diarios de petróleo. La agencia insiste en que el esfuerzo por liberar reservas desde los países miembros no alcanza para equilibrar el mercado, donde los precios ya superan los 100 dólares por barril. La institución advierte que el impacto de estos niveles sobre hogares, empresas y economías es cada vez más preocupante y requiere actuación rápida.
Entre las medidas destacadas se encuentra la reducción de al menos 10 km/h en los límites de velocidad en autopistas, con el objetivo de ahorrar entre un 5% y un 10% de combustible por vehículo. También figuran el fomento del transporte público, la compartición de coche y la restricción de tráfico en grandes ciudades mediante un sistema de matrículas alternas. Para el caso del gas licuado de petróleo, la AIE recomienda el uso de cocinas eléctricas o de inducción para evitar desabastecimientos en los hogares.
A pesar de la batería de medidas, el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, admite que el ahorro solo aliviará parcialmente la crisis. Para la agencia, la reanudación del tráfico por el estrecho de Ormuz es la única forma de restablecer la estabilidad del suministro de petróleo y gas. En su análisis, la AIE diferencia este choque del registrado en 2022 por la guerra en Ucrania y recuerda que las intervenciones fiscales a los consumidores deben ser precisas y centradas en los sectores más vulnerables.


