El Gobierno nacional eliminará unos 900 mil planes del programa Volver al Trabajo a partir de abril. Este esquema deriva del Potenciar Trabajo y ofrece transferencias mensuales de unos $78.000. El Ministerio de Capital Humano, liderado por Sandra Pettovello, lo reemplazará por vouchers de capacitación laboral. Así, unos 300 mil beneficiarios vulnerables mantendrán sus programas asistenciales.
El nuevo sistema exige inscripción voluntaria en cursos de formación laboral. Los beneficiarios elegirán capacitaciones en una red federal en desarrollo y cumplirán con asistencia obligatoria. El Estado entregará fondos directamente a las personas, sin intermediarios sociales. Empresas y centros de formación diseñarán y dictarán los contenidos.
La medida generará un ahorro fiscal de hasta $60 mil millones mensuales, según el nivel de adhesión. Sin embargo, genera dudas sobre su impacto social en un contexto de bajo empleo formal. No todos los beneficiarios optarán por capacitarse, y podría requerir más apoyo en programas como la AUH o asistencia alimentaria.
El Gobierno critica el modelo anterior por no mejorar el acceso al empleo y fomentar intermediaciones. La nueva estrategia vincula el gasto público a resultados en formación e inserción laboral. De esta forma, redefine el rol del Estado hacia incentivos concretos para personas en edad de trabajar.