El SENASA confirmó un nuevo caso de influenza aviar altamente patógena H5 en un establecimiento de reproductores padres pesados en Bolívar, Buenos Aires. El Laboratorio Nacional analizó las muestras y activó el plan de contingencia. Delimitaron una Zona de Control Sanitario con un perifoco de 3 kilómetros y una vigilancia hasta 7 kilómetros para intensificar contención, bioseguridad y rastrillaje epidemiológico.
Agentes del SENASA supervisarán el despoblamiento sanitario, la disposición de las aves y la desinfección del predio según la Resolución 466/2025. Notificarán el caso a la Organización Mundial de Sanidad Animal. Este foco suma el cuarto en los últimos días, tras los de Lobos, Ranchos en Buenos Aires y Alejo Ledesma en Córdoba.
La detección no afecta la producción ni el consumo interno de carne de pollo o huevos, ya que el virus no se transmite a personas por ingesta. Sin embargo, complica las exportaciones y retrasa la recuperación del estatus de país libre de la enfermedad. Tras el primer caso en Ranchos, Argentina suspendió envíos a varios mercados que exigen esa condición.
El sector aviar sostiene ventas a más de 35 países gracias a zonificación y regionalización sanitaria. Cerca del 47% de los destinos permanecen abiertos para carne, huevos y derivados. En 2025, las exportaciones de carne aviar alcanzaron 169 mil toneladas por 218 millones de dólares, según la Secretaría de Agricultura.

