El Ministerio de Salud Pública de Salta emitió una alerta por un brote de chikungunya con más de 50 casos confirmados en la provincia. La transmisión local ya se verificó y el foco llegó desde Bolivia, donde persiste una circulación activa. En San Martín, el departamento más afectado, se registraron 34 casos, sobre todo en Salvador Mazza. Orán sumó 11, mientras que Anta, Capital, Rosario de la Frontera y Rosario de Lerma reportaron dos, dos, uno y uno, respectivamente.
La frontera con Bolivia facilitó el contagio, por lo que autoridades salteñas y bolivianas colaboran en el análisis de casos, estrategias de prevención y control. Francisco García Campos, coordinador de Epidemiología, confirmó un brote regional fronterizo debido a la cercanía con Yacuiba, donde Bolivia acumula unos 4.000 contagios este año. Las lluvias intensas en el norte argentino impulsaron la proliferación de mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, vectores del virus, y elevan el riesgo de dengue.
Equipos del Programa de Vectores actúan en municipios clave: eliminan criaderos, aplican insecticidas en recipientes fijos y apoyan a la salud local. Otras provincias también registran impactos; Tucumán confirmó un caso y evalúa dos en Yerba Buena, mientras Córdoba detectó dos importados. El chikungunya provoca fiebre alta, dolores musculares y articulares intensos en hombros, rodillas, caderas y codos, además de erupciones cutáneas, con síntomas que emergen de 4 a 8 días tras la picadura.
Salud insta a extremar medidas preventivas, como usar repelentes constantes, desechar agua estancada, vestir ropa larga y quedarse en interiores. Ante síntomas, se debe acudir a emergencias sin automedicarse y revisar patios y desagües. Las hembras de mosquito, infectadas al picar personas enfermas, pican de día en interiores y exteriores; ponen huevos en agua parada, por lo que hay que voltear recipientes. Existen vacunas solo para grupos de riesgo, no generalizadas; se aconseja paracetamol para dolores, pero evitar aspirina por riesgo de sangrado.


