Los mercados bursátiles mundiales abrieron en rojo por el temor a una guerra abierta en Medio Oriente. El barril de petróleo roza los 80 dólares y dispara la volatilidad global. Las acciones caen con fuerza en el pre-market de Wall Street. Mientras tanto, el oro alcanza casi 5.400 dólares la onza y el bitcoin supera los 66 mil dólares.
Los inversores abandonan los activos de riesgo y buscan refugio en el oro y el dólar. En Europa, los índices de Londres, Fráncfort y París registran bajas superiores al 2%. En Asia, el Nikkei de Japón lidera las pérdidas más pronunciadas. El encarecimiento del petróleo amenaza con una nueva ola inflacionaria por el alza en logística y energía.
Argentina enfrenta un impacto directo de esta inestabilidad. La caída de los mercados internacionales presiona a la baja los bonos soberanos y empuja al alza los dólares financieros. El sector agropecuario espera señales de alivio, y las pymes luchan por sobrevivir. Así, el factor externo condiciona el plan económico de Javier Milei.
El mundo observa con atención los movimientos militares en el Golfo, y la City porteña anticipa una apertura cautelosa. La volatilidad domina los mercados locales. Los eventos en Medio Oriente repercuten hoy en el mostrador de cada comercio argentino.


