En su discurso en la apertura de Sesiones Ordinarias del Congreso Nacional, el presidente Javier Milei puso al agro como uno de los ejes de su proyecto de país, afirmando que la Argentina puede casi duplicar su producción de granos si mejora la competitividad y garantiza seguridad jurídica para la innovación en semillas.
Milei anunció el envío de un proyecto para una nueva Ley de Semillas que asegure derechos de propiedad para innovadores —reclamo histórico de semilleras y laboratorios— y vinculó esa protección con mayores inversiones y rendimientos agrícolas. Además, prometió continuar con una reducción gradual de las retenciones a las exportaciones, condicionada al cumplimiento de metas fiscales, como parte de una estrategia para bajar costos y mejorar la competitividad externa.
El presidente criticó la brecha de productividad con la región y reclamó mayor apertura económica; también anunció inversiones en logística, incluido un plan de modernización ferroviaria y el lanzamiento del RIMI para fomentar medianas inversiones en bienes de capital y riego.
Tras el discurso, el Consejo Agroindustrial Argentino respaldó las iniciativas, señalando coincidencia en la defensa de la propiedad privada, la apertura comercial y la reducción de impuestos que afectan la competitividad del sector.