La industria argentina registró en enero un crecimiento mensual del 1,2% desestacionalizado respecto a diciembre, según la consultora Orlando Ferreres & Asociados. Sin embargo, en la comparación interanual cayó un 4,4%, lo que refleja el estancamiento del sector en niveles históricamente bajos. Los analistas destacan distorsiones iniciales por vacaciones y paradas de planta, que alteran las mediciones aisladas.
El rubro de Maquinaria y Equipo lideró las caídas interanuales con un desplome del 23,9%. Dentro de él, la producción automotriz bajó un 30,1%. Los minerales no metálicos registraron una contracción del 7,8%, con despachos de cemento portland un 5,6% inferiores. Alimentos, Bebidas y Tabaco cayeron un 2,9%, impulsados por una faena bovina 11,8% menor y una producción de aceites un 0,6% más baja.
Los metales básicos completaron el panorama con una baja del 1% interanual. La producción de hierro primario explicó la mayor parte de esa contracción y afectó al resto de las líneas. Así, enero confirma la debilidad general del sector industrial pese al leve repunte mensual.
Los expertos de Ferreres anticipan tensiones en la primera mitad del año por el menor consumo interno. No obstante, esperan una reactivación gradual gracias a un contexto macro más estable, mayor confianza empresaria y mejores ingresos familiares.


