En enero, la canasta familiar de indigencia en CABA subió un 5,6%, mientras que la de pobreza aumentó un 3,7%, consignó el Instituto De Estadística de la Ciudad. Ambos incrementos superaron la inflación promedio del mes, que alcanzó el 3,1%. Para evitar la pobreza, una familia tipo necesitaba ingresos superiores a $1.396.660, frente a los $1.346.876 de diciembre. La línea de indigencia, por su parte, se elevó a más de $767.413, comparado con $726.569 del mes anterior.
Los precios de los alimentos impulsaron estos saltos. Verduras, tubérculos y legumbres lideraron con un 17,8%, seguidas por pescados y mariscos (6,4%), frutas (5,1%), azúcar, repostería y postres (4,7%), carnes y derivados (3,6%), y leche, productos lácteos y huevos (1%). En el interanual, las carnes y derivados acumularon un alza del 50,7%, muy por encima de la inflación general del 31,8%.
Para ingresar a la clase media, los ingresos de una familia tipo debieron crecer un 3,4% en enero, sin contar alquiler. Así, alcanzaron los $2.201.157 mensuales, contra $2.128.461 en diciembre. Los bienes subieron un 2,3% y los servicios un 3,5% en el mes. En el año, los bienes avanzaron un 26,2% y los servicios un 35%.
Los alquileres promedio de departamentos usados en el cuarto trimestre de 2025 complican aún más el panorama: $484.985 para un ambiente, $658.196 para dos y $1.008.258 para tres. Con un alquiler modesto de dos o tres ambientes, la familia tipo precisaría más de $2.200.000 para no ser pobre y superar los $3.300.000 para ser de clase media. El 35% de los hogares porteños son inquilinos, y estos umbrales varían según servicios adicionales como medicina privada o colegios.


