El ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, anunció que al menos 20 oficiales policiales fueron pasados a disponibilidad tras el acuartelamiento de efectivos en Rosario y otras ciudades. Este medida responde a protestas por reclamos salariales. Cococcioni advirtió contra acciones violentas y enfatizó que no permitirán cruzar esa línea.
El funcionario reconoció la legitimidad del pedido de aumentos salariales, pero criticó la infiltración de grupos allegados a sectores desplazados de la institución. Estos grupos, vinculados en algunos casos a delitos de corrupción, han impulsado acciones antijurídicas. Además, instigaron directamente al personal policial para sumar violencia a los reclamos.
Cococcioni subrayó que seguirán acompañando las mejoras en condiciones de trabajo, pero rechazó el uso de la policía para minar la política de seguridad provincial. El jefe de la Policía, Luis Maldonado, inició actuaciones administrativas con la subsecretaría de Control. Los 20 efectivos ya perdieron sus armas y chalecos antibalas, y se esperan más identificaciones.
El vocero de Policías Autoconvocados, Gabriel Sarla, contó que se reunieron con Cococcioni el miércoles pasado. El ministro prometió una mesa de diálogo abierta para resolver los problemas. Sin embargo, no hubo más comunicación con el Gobierno. El acuartelamiento surgió después de que el jefe policial reprimiera a familiares y retirados con un grupo de combate.

