El juez federal Sebastián Casanello procesó este lunes a Diego Spagnuolo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), por cohecho activo, fraude al Estado y negociaciones incompatibles con la función pública. Además, lo acusó de liderar una asociación ilícita que utilizó el organismo para enriquecerse. Otros procesados como jefes de la banda incluyen a Daniel Garbellini, exnúmero dos de ANDIS, y a Miguel Ángel Calvete y Pablo Atchabahian, vinculados a droguerías. La resolución impone un embargo superior a los 200 millones de pesos, aunque no ordena prisión inmediata.
La investigación reveló licitaciones manipuladas y sobreprecios en contrataciones públicas. Casanello determinó que la ANDIS fue cooptada por funcionarios y empresarios externos para generar beneficios privados. Este esquema involucró una coordinación entre autoridades del organismo y proveedores de medicamentos, con intermediaciones y privilegios extendidos a diversas áreas.
La causa surgió en agosto pasado tras la difusión de audios donde una voz atribuida a Spagnuolo aludía a retenciones irregulares en compras de insumos. En esas grabaciones, el exfuncionario describía un sistema de recaudación y pagos a intermediarios. Tales pruebas impulsaron la pesquisa sobre el entramado delictivo.
La justicia avanza ahora con medidas de prueba enfocadas en contrataciones, circuitos de pago y responsabilidades individuales de los implicados. El magistrado subrayó el uso sistemático de la agencia estatal como vía de enriquecimiento ilícito. Sin embargo, la causa no avanza en la investigación sobre las menciones de Spagnuolo que afirman que todo el sistema de sobornos incluía "un 3 por ciento" para Karina Milei.


