Bastián, el niño de ocho años accidentado en la playa de La Frontera en Pinamar, despertó del coma tras casi un mes. Su madre, Macarena Collantes, compartió la buena noticia en redes sociales. El menor reconoció a los presentes en la terapia intensiva del Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil (HIEMI) de Mar del Plata, donde se recupera. Además, regaló sonrisas y gestos de enojo que llenaron de alegría a la familia.
Collantes describió un parte médico esperanzador antes del despertar. Poco después, celebró que su hijo la hizo "la mamá más feliz del mundo". La mujer expresó orgullo por la fortaleza del niño y agradeció a Dios por su grandeza. "Te amo, sos un campeón", escribió en su mensaje.
El menor acababa de someterse a su séptima cirugía con éxito. En esta intervención, los médicos reemplazaron la válvula de derivación externa por una ventrículo-pleural. El objetivo fue optimizar el drenaje del líquido cefalorraquídeo y estabilizar su evolución neurológica. La válvula funciona perfectamente, según informó la familia, y el Ministerio de Salud bonaerense confirmó las leves mejorías clínicas y hemodinámicas de los últimos días.
El accidente ocurrió cuando una camioneta Amarok blanca colisionó con el UTV en el que viajaba Bastián. El impacto causó múltiples fracturas de cráneo al niño. La fiscalía imputó por lesiones culposas al conductor de la camioneta, a la del UTV y al padre del menor. Ambos vehículos pasan pericias técnicas para esclarecer las causas, y se detectó alcohol en sangre de los conductores.
