Rusia lanzó más de 450 drones de largo alcance y 70 misiles contra Ucrania en un masivo ataque nocturno. El bombardeo dejó gran parte del país sin luz ni calefacción durante una ola de frío polar. Volodímir Zelenski, presidente ucraniano, denunció el suceso este martes y precisó que el objetivo principal fue la red eléctrica.
El asalto golpeó al menos cinco regiones, incluyendo Kiev, Járkov y Odesa. En la capital, cinco personas resultaron heridas por daños en edificios residenciales, un jardín de infancia y una gasolinera. Además, 1.170 edificios quedaron sin calefacción, lo que complicó las reparaciones eléctricas, según el alcalde Vitali Klitschko.
Rusia justificó el ataque como respuesta a supuestos bombardeos ucranianos contra civiles rusos. El Kremlin apuntó a instalaciones militares y energéticas con armas de alta precisión. Sin embargo, Zelenski acusó a Moscú de elegir el invierno más frío en años para aterrorizar a la población, con temperaturas de -20 °C en Kiev.
El bombardeo ocurrió un día antes de conversaciones mediadas por Estados Unidos en Abu Dhabi para buscar el fin de la guerra iniciada por Rusia hace casi cuatro años. Zelenski exigió más defensas antiaéreas de los aliados y presión máxima sobre Moscú, mientras el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, visitaba Kiev para respaldar el esfuerzo ucraniano.
