Laura Fernández, politóloga del Partido Pueblo Soberano, ganó las elecciones presidenciales de Costa Rica en primera vuelta. Se impuso como sucesora de Rodrigo Chaves con el 48,33% de los votos, según el Tribunal Supremo de Elecciones. Su principal rival, Álvaro Ramos de Liberación Nacional, alcanzó el 33,42%. La autodenominada "candidata de la continuidad" asumirá el cargo el 8 de mayo para el período 2026-2030.
Fernández, de 39 años, triunfó entre 20 postulantes al presentarse como heredera del actual Gobierno. Prometió mano dura contra la delincuencia y la finalización de una cárcel inspirada en la megaprisión de Nayib Bukele. El presidente salvadoreño la felicitó en redes sociales y le deseó éxitos en su mandato. Así, se convierte en la segunda mujer al frente del Ejecutivo costarricense, tras Laura Chinchilla (2010-2014).
Antes de la campaña, Fernández ocupó cargos clave en el Gobierno de Chaves. Fue ministra de Planificación Nacional y Política Económica desde 2022 hasta 2025, y luego ministra de la Presidencia hasta ese mismo año. Dejó abierta la posibilidad de incluir a su mentor en el Gabinete. Especialista en políticas públicas y gobernabilidad democrática, ahora liderará el oficialismo.
Nacida en Puntarenas, hija de un agricultor y una profesora, Fernández creció en un entorno rural y estudió en un colegio de monjas. Es católica, casada en segundas nupcias y madre de una niña de tres años nacida tras un embarazo de alto riesgo. Se define como liberal en lo económico y conservadora en lo social. En campaña, declaró: "Si usted está a favor del aborto, la eutanasia y cree que la familia no es importante, aquí no es".
