Murió a los 84 años el represor Raúl Guglielminetti, condenado por delitos de lesa humanidad. El exagente falleció cuatro meses después de obtener prisión domiciliaria. Su muerte cierra una etapa que lo posicionó como uno de los principales represores de la última dictadura militar argentina. Integrante del Batallón de Inteligencia 601 y personal civil de la SIDE, recibió en 2011 una condena de 20 años de prisión por crímenes en centros clandestinos como Automotores Orletti.
Sobrevivientes lo identificaron en más de 70 hechos de tortura. Los testimonios de víctimas fueron clave para su procesamiento y sentencia. La Justicia reconstruyó su rol en violaciones sistemáticas de derechos humanos durante el terrorismo de Estado. Además, una fotografía lo vinculó a la custodia presidencial de Raúl Alfonsín y generó impacto público.
En 2006 lo arrestaron en su campo de Mercedes tras años de fuga. El juez Daniel Rafecas ordenó su detención por participación en crímenes de lesa humanidad. Antes, Guglielminetti había huido a España, donde lo capturaron en el aeropuerto de Barajas gracias a datos de Enrique Nosiglia. Extraditado a Argentina, enfrentó los juicios reabiertos tras el fin de leyes como la de Obediencia Debida.
Entre 1968 y 1981 operó en la Casa Rosada y la SIDE con seudónimos. Se presentó como periodista y usó el alias "mayor Guastavino". Lo relacionaron con la Triple A, la banda de Aníbal Gordon y delitos en democracia, como secuestros y extorsiones. En los 80, episodios violentos marcaron su perfil, incluyendo un tiroteo en Neuquén y el hallazgo de armas en su casa.
