Un informe forense confirmó que la muerte de Geraldo Lunas Campos, un cubano bajo custodia del ICE en el campo de concentración conocido como Camp East Montana, ocurrió por homicidio. La autopsia detectó lesiones en cuello, pecho y rodillas, compatibles con fuerza física. El fallecimiento resultó de asfixia por compresión del torso y el cuello. Testigos indicaron que Lunas Campos estaba esposado mientras varios guardias lo sujetaban.
El ICE explicó que el detenido mostraba angustia tras un intento de suicidio, y que el personal intervino de inmediato para contenerlo. La agencia sostuvo que Lunas Campos se resistió durante la intervención. Sin embargo, activistas y familiares cuestionan las condiciones de restricción en la instalación. Este caso se suma a las muertes de otros dos detenidos en el mismo centro durante las últimas semanas.
Las muertes recientes involucran atención médica insuficiente y presuntos suicidios, según el ICE. Grupos como la ACLU de Texas y congresistas demócratas exigen investigaciones independientes y revisiones de las condiciones del centro. El ICE defiende que sus instalaciones ofrecen atención médica integral y entornos seguros. Legisladores y organizaciones de derechos humanos expresan alarma por la seguridad de los inmigrantes.
Inicialmente, el ICE reportó una “angustia médica” sin mencionar enfrentamientos. Posteriormente, el DHS aclaró que Lunas Campos intentó suicidarse. La portavoz Tricia McLaughlin lo describió como un “criminal extranjero ilegal y depredador sexual convicto”. Arrestado en julio en Rochester, Nueva York, y trasladado a El Paso en septiembre, enfrentaba deportación ordenada en 2005, pero no se ejecutó por falta de documentos de viaje.
