Mientras la economía real y el consumo siguen derrumbándose, el Gobierno de Milei destacó que el Sector Público Nacional (SPN) registró superávit financiero por segundo año consecutivo. El resultado alcanzó $1.453.819 millones, equivalente al 0,2% del PIB. Este saldo surgió de un primario positivo de $11.769.219 millones, menos pagos de intereses por $10.315.400 millones.
El Ministerio de Economía celebró el hito porque cerró más de una década de déficits. Así, se consolida el ancla fiscal del gobierno, pese a eliminar percepciones y reducir impuestos durante el año. En diciembre, el primario mostró un déficit de $2.876.450 millones y el financiero, de $3.290.302 millones. Estos números alinean con la estacionalidad del gasto primario mensual.
Luis Caputo, ministro de Economía, destacó el logro histórico. Marcó la primera vez con dos años seguidos de superávit financiero base caja desde 2008, y la única en la serie desde 1993, mientras se cumplieron todos los servicios de deuda. Además, se logró tras recortes impositivos por más de 2,5% del PIB desde 2024, como la eliminación del Impuesto PAIS, bajas en derechos de exportación e importación, impuestos internos y al traspaso de inmuebles.
En diciembre de 2025, bajaron 2 puntos porcentuales los derechos para complejos soja, trigo y cebada, y 1 para maíz, sorgo y girasol. Caputo subrayó que el ancla fiscal guía el programa desde el inicio y se refleja en el Presupuesto 2026, con el orden público y el crecimiento permitiendo más alivio fiscal al sector privado, según asegura el Gobierno.
Sin embargo, las pymes de los más diversos sectores siguen clamando porque la presión tributaria no baja (o incluso la presión sube con la quita de subsidios), el poder adquisitivo de la gente no repunta, las importaciones cuentan con ventajas arancelarias mientras a los locales, en muchos casos, se les cobra por importar o no se bajan los aranceles de bienes de producción necesarios para mejorar la competitividad y la productividad.
