China aplicará desde el 1 de enero de 2026 un régimen de cuotas de importación para carne vacuna, con un arancel adicional del 55% sobre los volúmenes excedentes. La medida surgió de una investigación de salvaguardia comercial que detectó daños a la producción local por el aumento de compras externas. Principales proveedores como Argentina enfrentarán un impacto directo y deberán ajustar sus estrategias ganaderas.
El cupo global alcanza las 2,7 millones de toneladas anuales sin arancel extra. Brasil recibirá la mayor asignación con más de 1,1 millones de toneladas. Argentina obtendrá cerca de 511 mil toneladas, seguida por Uruguay con 324 mil, mientras Australia y Nueva Zelanda tendrán unas 200 mil cada una, y Estados Unidos alrededor de 160 mil.
El Mercosur sentirá el golpe con mayor intensidad porque destina gran parte de sus exportaciones a China. En Argentina, el mercado chino impulsó desde 2012 una faena elevada de hembras que rejuveneció el rodeo y mejoró la relación ternero/vaca. Sin embargo, el stock total aún no recupera las 12,5 millones de cabezas perdidas entre 2007 y 2009.
La Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA) propone elevar la eficiencia en lugar de expandir el rodeo. El plan busca aumentar el peso promedio de faena de 232 a 282 kilos por res, lo que generaría unas 600 mil toneladas extras en dos o tres años. Para lograrlo, el sector reclama créditos a valor producto con tasas accesibles que faciliten recriadas más largas.



