El Tribunal Oral Federal 2 autorizó a Cristina Fernández a usar la terraza del edificio de San José 1111 durante su prisión domiciliaria. Los jueces equipararon ese espacio con el patio de recreación en cárceles comunes. Permitieron un máximo de dos horas diarias bajo vigilancia electrónica.
La decisión respeta los estándares de tratados internacionales y las normas penitenciarias habituales. El juez Jorge Gorini aclaró que la medida mantiene intacto el régimen de arresto y los controles existentes. La resolución surgió tras el segundo informe trimestral de cumplimiento, emitido desde junio.
El fallo confirmó la tobillera electrónica y las inspecciones periódicas. Sin embargo, modificó las visitas: redujo la lista de personas con acceso libre y exige notificar con antelación el motivo, fecha y horario de cada encuentro. Estas cambios preceden una audiencia en la Cámara Federal de Casación Penal.
La apelación de la defensa cuestiona restricciones de noviembre, tras una visita de nueve economistas al departamento. Los jueces consideraron que ese evento ignoró el carácter punitivo del arresto domiciliario. Por ello, desde el 19 de noviembre, todas las visitas requieren autorización previa, salvo excepciones específicas.


