El gobierno de Javier Milei creó la Secretaría de Asuntos Nucleares y nombró a Federico Ramos Nápoli, abogado de 30 años, como su director. Ramos Nápoli ya ocupaba desde febrero la presidencia de Dioxitek, la empresa estatal encargada de la conversión de uranio para las centrales nucleares.
La nueva secretaría dependerá del Ministerio de Economía y tendrá como misión coordinar las áreas del sector nuclear argentino. El comunicado oficial señaló que Argentina tiene potencial para convertirse en un líder mundial en uranio.
Ramos Nápoli encabezó negociaciones para resolver problemas de suministro de uranio y lideró la reestructuración administrativa y productiva de Dioxitek, logrando eliminar el déficit operativo y alcanzar un récord de producción. Su nombramiento generó controversia por su falta de experiencia previa en el sector nuclear.
El gobierno defendió la designación, destacando la visión integral de Ramos Nápoli para el cargo y el desafío que le encomendó el presidente Milei. Su nombramiento fue celebrado por funcionarios del gobierno en redes sociales.
