Alrededor de 115 alumnos del colegio Santa María en Godoy Cruz recibieron 20 amonestaciones cada uno por daños e insultos durante el último día de clases. Quienes tenían sanciones previas quedaron en condición de libres y deberán rendir todas las materias de quinto año en febrero y marzo.
El conflicto comenzó el jueves 27 de noviembre cuando el director Horacio Fernández decidió suspender las clases del viernes para evitar el festejo del último día de clases. Al enterarse, los estudiantes iniciaron una protesta que incluyó rotura de materiales, vuelco de bancos y sillas, y destrozos en maquetas y dibujos.
El Consejo Escolar responsabilizó a los alumnos por daños materiales y conductas disruptivas, aplicando 20 amonestaciones a cada involucrado. Se autorizó reducir la sanción a 14 amonestaciones si cumplen un Plan de Trabajo de Reparación entre el 12 y 18 de diciembre, pero los estudiantes con más de 5 amonestaciones previas quedan excluidos.
La Universidad Champagnat confirmó mediante una resolución medidas institucionales y disciplinarias por los incidentes. Los padres reclamaron falta de aviso sobre la suspensión y cuestionan la sanción colectiva, mientras algunos cuestionan la desigualdad en la aplicación de castigos.
