“Valoramos la reanudación de las obras" del dragado de la Cuenca del Río Salado, "pero es una reactivación solo parcial. Hay solo dos dragas trabajando en uno de los tres subtramos de 10 km cada uno", denunció Alberto Larrañaga, presidente del Consejo Asesor, integrado por Coninagro, Federación Agraria Argentina (FAA), Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) y la Unión Industrial Argentina (UIA).
Agregó que "la exigencia que planteamos, lejos de ser un capricho, es un acto de responsabilidad” porque, según señalan, aunque ya se dragaron más de 400 km del Salado, los 30 km pendientes siguen siendo el lugar donde el agua se detiene y vuelve a los campos.
Desde el Consejo Asesor señalan que la parálisis en dos de los tres segmentos “afecta gravemente” a las zonas productivas aledañas y “condena a numerosos productores a estar tapados por el agua en ese cuello de botella”. Aseguran que la obra solo tendrá impacto real cuando los tres frentes estén abiertos al mismo tiempo, permitiendo acelerar el dragado y restablecer la continuidad hidráulica.
