Empresas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) informaron al Gobierno sobre su incapacidad para cumplir con los pagos. Las compañías abonarán los sueldos de noviembre en dos cuotas. El aguinaldo será pagado en seis tramos. Las empresas alegan ingresos por debajo de los costos reales de operación. Cinco cámaras del sector enviaron la notificación a las secretarías de Transporte y de Trabajo.
La decisión de prorratear los salarios se debe a un desfasaje financiero. Esta brecha entre ingresos y gastos se profundizó desde 2022. El sector cita la aceleración inflacionaria como causa principal. El financiamiento del sistema depende de las tarifas y de las compensaciones estatales. Los subsidios no han sido actualizados desde el mes de julio. Las cámaras describieron la coyuntura como "una situación económica y operativa gravísima".
Según el sector, el equilibrio del servicio se ha quebrado. La "tarifa técnica" reconocida por el Estado se ubica un 30% por debajo de los costos reales empresariales. Las operadoras sostienen que operan con ingresos insuficientes. Reportan un incremento sostenido de gastos. Esto incluye combustible, mantenimiento y cargas sociales. Advirtieron que varias compañías se encuentran "al borde de la paralización operativa".
Un reciente aumento del 9.71% en los boletos no implicó mayor recaudación para las empresas. La actualización solo modificó la distribución de ingresos. Elevó el aporte directo de los usuarios. Al mismo tiempo, redujo la carga fiscal del Estado. Las cámaras advirtieron un posible agravamiento del conflicto salarial. La prestación del servicio podría afectarse en las próximas semanas si no se corrige el esquema de ingresos actual.
