Universidad de Oxford

El beso surgió hace 21 millones de años entre los ancestros de todos los simios

Aunque besarse pueda parecer un comportamiento común o universal, solo está documentado en el 46% de las culturas humanas, lo cual sugiere una alta gravitación cultural en el surgimiento de este acto. Sin embargo, casi todas las especies de simios existentes actualmente se besan, lo que pone en cuestión un axioma de la paleoantropología desde Claude Lévi-Strauss: si una conducta es universal, es natural; si es cultural, no es universal.
19 de Noviembre de 2025 14:45hs
El beso surgió hace 21 millones de años entre los ancestros de todos los simios
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Una investigación de la Universidad de Oxford, en Reino Unido, concluyó que el beso evolucionó hace unos 21 millones de años. Este comportamiento surgió en el ancestro común de los humanos y otros grandes simios. Los científicos publicaron sus hallazgos en la revista Evolution and Human Behavior.

El estudio abordó la historia evolutiva del beso con una perspectiva interespecífica. Los resultados establecen que el beso es un rasgo ancestral. Este se desarrolló entre 21.5 y 16.9 millones de años atrás. El comportamiento se conservó. Hoy está presente en la mayoría de los grandes simios.

El equipo de Oxford sugirió que los neandertales también se besaban. Esta deducción se relaciona con estudios previos. Dichas investigaciones demostraron que neandertales y humanos compartían microbios orales y material genético. Esto implica un mestizaje y contacto salival entre ambas especies.

El análisis filogenético fue clave para las conclusiones. Para ello, los investigadores definieron el beso como un contacto boca a boca no agresivo. Además, este contacto no debe implicar transferencia de alimento. El modelo estadístico se ejecutó diez millones de veces, para mejorar la certeza estadística del estudio. 

"Esta es la primera vez que se adopta una perspectiva evolutiva amplia para examinar el beso. Nuestros hallazgos se suman a un creciente conjunto de trabajos que destacan la notable diversidad de comportamientos sexuales que exhiben nuestros primos primates", explicó la doctora Matilda Brindle, autora principal del estudio y bióloga evolutiva del Departamento de Biología de Oxford.

"Al integrar la biología evolutiva con datos de comportamiento, podemos realizar inferencias fundamentadas sobre rasgos que no se fosilizan, como el beso. Esto nos permite estudiar el comportamiento social tanto en especies modernas como extintas", añadió el profesor Stuart West, coautor del artículo y colega de Brindle en Oxford.

Estas reflexiones dan pie a la sugestiva conclusión de Catherin Talbot, coautora del documento y profesora adjunta de la Facultad de Psicología del Instituto Tecnológico de Florida: "Aunque besarse pueda parecer un comportamiento común o universal, solo está documentado en el 46% de las culturas humanas. Las normas sociales y el contexto varían enormemente entre las sociedades, lo que plantea la cuestión de si besarse es un comportamiento evolutivo o una invención cultural. Este es el primer paso para abordar esa cuestión".

En resumen: aunque besarse pueda parecer un comportamiento común o universal, solo está documentado en el 46% de las culturas humanas, lo cual sugiere una alta gravitación cultural en el surgimiento de este acto. Sin embargo, casi todas las especies de simios existentes actualmente se besan, lo que pone en cuestión un axioma de la paleoantropología desde Claude Lévi-Strauss: si una conducta es universal, es natural; si es cultural, no es universal.

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