El Equipo Fiscal Especial y las dos querellas solicitaron la condena de los siete imputados por el crimen de Cecilia Strzyzowski. En sus alegatos finales ante el Jurado Popular, los acusadores pidieron prisión perpetua para César Sena y sus padres, Emerenciano y Marcela Acuña. Para los colaboradores del clan, la Fiscalía requirió un veredicto de culpabilidad por encubrimiento agravado del femicidio.
El fiscal Juan Martín Bogado afirmó que Marcela Acuña y Emerenciano Sena no querían a la víctima. El casamiento de César y Cecilia en 2022 fue el punto de inicio de la escalada de violencia. Acuña impuso el divorcio solo 24 horas después de la boda. La Fiscalía argumentó que la decisión de apoyar el emprendimiento de Cecilia buscaba encubrir el "lavado de dinero" del movimiento social de los Sena. La tensión creció en la pareja, con agresiones verbales y un ataque físico de César contra Cecilia un mes antes del crimen.
El 1 de junio de 2023, César Sena buscó a Cecilia con la excusa de un viaje a Ushuaia, que el fiscal calificó de coartada. La pareja pasó la noche en un motel. El viernes 2, ambos ingresaron a la casa de los Sena pasadas las 9 de la mañana. Bogado sostuvo que César mató a la joven en una de las habitaciones de la vivienda. Tras el asesinato, Emerenciano y Acuña se comunicaron con Gustavo Obregón y Fabiana González, asignándoles roles en el plan para borrar rastros.
El fiscal señaló que el cadáver fue llevado a Campo Rossi. Allí lo quemaron, controlando el fuego durante horas para calcinar el cuerpo. El fiscal probó el viaje con el impacto de los teléfonos de Cecilia, César y Obregón en antenas del camino. La acusación aseguró que el 6 de junio los acusados compraron un teléfono y sacaron la cama con manchas de sangre. Ese día, Obregón y César arrojaron cenizas y huesos al río Tragadero. Bogado insistió en que las pruebas demuestran la autoría y la participación necesaria de los Sena en el asesinato.
