Durante el juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, Marcela Acuña admitió haber encubierto a su hijo César Sena, señalado como autor material del crimen. "Creo que hice lo incorrecto, me manejé como mamá", expresó Acuña, quien está acusada junto a su esposo Emerenciano Sena de ser partícipe necesaria del homicidio.
La imputada, actualmente en una celda individual del penal de mujeres de Resistencia tras haber agredido a cinco agentes, afirmó: "Jamás dañaría a una persona, a un ser humano". Además, cuestionó el impacto mediático del caso, manifestando que "hubo un proceso penal mediático" y confesó: "Silencié algo que no sé qué mierda ocurrió". Según sus palabras, el asesinato de Strzyzowski la dejó expuesta ante la sociedad: "Han destrozado a mi familia. Hemos quedado señalados. Pero la sociedad ya cree que destripé a alguien".
En su descargo, Acuña recordó cómo percibió a Cecilia cuando la conoció: "Pensé que era una chica más de las otras compañeras que tenía César, que era una amiga". Sin embargo, admitió que le agradaba la idea de que su hijo estuviera con ella porque "era más grande" y creía que esta relación podía ser más estable. También negó cualquier sentimiento negativo hacia la víctima: "Escuché el tema del odio, ¿cómo voy a odiar a una persona que apenas conocía? Sí la conocía, traté con ella, en algunos momentos habíamos hablado, pero en ningún momento ella me trató mal".
Por su parte, Emerenciano Sena, aseguró: "Me acusan de algo que nunca cometí". Sena afirmó que el día del asesinato mantuvo su rutina habitual y enfatizó que no incurrió en ningún delito. También manifestó haberse enterado de los hechos mientras estaba detenido. Según sus palabras, se siente acusado por razones políticas y no por hechos probados, explicando que su trabajo en la construcción del barrio que lleva su nombre sería el verdadero motivo detrás del proceso judicial. "Si me condenan, será porque construí el barrio y no permití que las empresas lucraran con los pobres; eso es mi logro", subrayó.
Sena lamentó el crimen de su nuera describiéndolo como "aberrante" e insistió en su inocencia ante los hechos. Agradeció los testimonios que, a su parecer, respaldarían su versión y expresó el impacto emocional del juicio.