La Casa de la Moneda de Estados Unidos detuvo la producción del centavo de dólar este miércoles, poniendo fin a 232 años de acuñación. Esta decisión se tomó con el objetivo de generar ahorros. Los últimos pennies fueron producidos en la Casa de la Moneda de Filadelfia. La moneda de menor denominación del país se acuñaba allí ininterrumpidamente desde 1793. El Congreso había aprobado la Ley de Monedas en 1792.
La desaparición de la moneda se ordenó por decreto del presidente Donald Trump. Los costos de fabricación del penny habían ascendido a casi cuatro centavos por unidad. El presidente Trump había calificado el gasto de producción como "despilfarrador" en febrero, cuando los costos siguieron aumentando. El mandatario señaló que la moneda se había vuelto obsoleta, a pesar de existir miles de millones en circulación.
El Departamento del Tesoro espera un ahorro de 56 millones de dólares anuales con el cese de la fabricación del centavo. Sin embargo, el penny mantiene una mejor relación costo-valor que la moneda de cinco centavos, el nickel. El nickel cuesta cerca de 14 centavos de dólar producir. El dime, la moneda de 10 centavos, cuesta menos de seis centavos de dólar para fabricar. El quarter, el cuarto de dólar, cuesta cerca de 15 centavos.
En 1793, un centavo tenía poder adquisitivo suficiente para comprar artículos básicos como un caramelo, una galleta o una vela. Hoy en día, la moneda se considera irrelevante para las transacciones financieras en la economía actual. Gran parte de estos centavos se encuentran acumulados en cajones o se coleccionan.
