Chacra Agro Continental

Eiminar las retenciones a la soja no tendría costo fiscal, si crece 28% la producción

Así lo sostiene un trabajo académico difundido por el Centro de Economía Regional de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM)
10 de Noviembre de 2025 11:10hs
Eiminar las retenciones a la soja no tendría costo fiscal, si crece 28% la producción
Eiminar las retenciones a la soja no tendría costo fiscal, si crece 28% la producción
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Un trabajo académico difundido por el Centro de Economía Regional de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) sostiene que el país podría prescindir de los derechos de exportación a la soja si lograra expandir su producción en torno al 28% respecto de los niveles actuales. Esa suba permitiría alcanzar los 61,7 millones de toneladas, cifra que incluso superaría el récord histórico de la campaña 2014/2015.

El autor del estudio, Adrián Gutiérrez Cabello, explica que el objetivo del análisis fue determinar en qué punto la eliminación del tributo dejaría de representar un costo fiscal. En ese escenario, el crecimiento de la producción actuaría como compensación natural por la recaudación perdida.

La expansión del cultivo y el contraste con Brasil

En los últimos diez años, la superficie sojera argentina se retrajo 16,3%, unos 3,2 millones de hectáreas menos, mientras que el maíz ganó 5 millones de hectáreas en el mismo período. En contraste, Brasil —uno de los principales competidores globales junto con Estados Unidos— logró aumentar su producción un 22% entre las campañas 2020/21 y 2024/25, sin resignar espacio para otros cultivos.

En la Argentina, la evolución fue más modesta: tomando como base la campaña 2020/21 (una de las más flojas de los últimos tiempos), la producción creció solo 8% hasta la actualidad.

Impacto económico del salto productivo

Según las proyecciones del informe, producir 13,5 millones de toneladas adicionales tendría un efecto derrame directo en la economía equivalente al 0,82% del PBI, y el impulso sobre la industria aceitera podría elevar el impacto hasta 1% del producto.
Las exportaciones de subproductos derivadas de ese aumento alcanzarían los US$6300 millones, al tiempo que la capacidad de procesamiento industrial se ubicaría en torno al 77,4%, lo que eliminaría la necesidad de importar soja —especialmente desde Paraguay— para cubrir la demanda local.

Más movimiento logístico y demanda energética

El informe también calcula un flujo adicional de 482.000 camiones hacia los puertos del Gran Rosario y el litoral bonaerense, donde se concentra la mayor parte del complejo oleaginoso.
La actividad extra de siembra, cosecha y transporte requeriría unos 511 millones de litros de gasoil, lo que a su vez dinamizaría sectores vinculados como el comercio de insumos, el mantenimiento vial y los servicios logísticos.

“El beneficio no se limita al agro; el aumento de la producción de soja impulsa en cadena a industrias, transportistas y proveedores de energía”, sostiene Gutiérrez Cabello en el trabajo.

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