Los abogados de Fabiola Yáñez, Mariana Gallego y Mauricio D'Alessandro, decidieron renunciar este martes en medio de una compleja disputa legal con Alberto Fernández, la cual incluye conflictos relacionados con Francisco, el hijo en común de la expareja. Además, informaron que también dejarán de representar a Yáñez en el caso asociado a una denuncia por violencia de género.
Según explicaron los letrados, su desvinculación obedece a la limitada e inestable comunicación con su clienta, quien no les informaba sobre sus decisiones y movimientos. Un ejemplo de dicha falta de comunicación fue el desconocimiento por parte de los abogados del regreso de Yáñez a Buenos Aires desde España, lo que habría dificultado su labor en las causas.
A causa de esta situación, Gallego y D'Alessandro no seguirán representándola en dos importantes litigios. El primero se centra en cuestiones civiles, tratando temas como la manutención económica y el régimen de visitas de Francisco, mientras que el segundo corresponde a un proceso penal contravencional derivado de la denuncia de Fernández, quien la acusó de obstruir su contacto con el menor. Marcela de Leonardis y María Eugenia Sosa tomarán la defensa en ambos casos.
Por otro lado, en la causa de violencia de género, los abogados también expresaron su intención de abandonar el caso. Esta decisión coincide con una solicitud reciente del equipo legal del expresidente para anular todo el proceso por supuestas irregularidades, incluido el alejamiento del juez Julián Ercolini. En esta presentación, Fernández argumentó que diversas acciones durante el litigio comprometieron su derecho a una defensa justa y destacó sentirse, al igual que el personaje Josef K. de la novela "El Proceso" de Kafka, sometido a un juicio arbitrario e injusto.