El Senado de los Estados Unidos rechazó un proyecto de ley que buscaba reabrir el Gobierno federal, prolongando así el cierre por tercera semana consecutiva. La propuesta, que obtuvo 50 votos a favor y 43 en contra, no alcanzó los 60 apoyos necesarios para su aprobación, manteniendo paralizadas numerosas actividades gubernamentales mientras miles de empleados permanecen sin sueldo.
El debate evidenció una marcada división entre los partidos. Aunque los republicanos contaron con los votos de la demócrata Catherine Cortez Masto y del independiente Angus King, no lograron compensar la ausencia del senador demócrata John Fetterman ni superar las reticencias dentro de su propio bloque, como quedó demostrado con el voto en contra del republicano Rand Paul. La bancada demócrata, liderada por Chuck Schumer, condicionó su apoyo a la inclusión de una prórroga para los subsidios de la Ley de Atención Médica Asequible (ACA), que expiran a finales de año. Schumer acusó además a los republicanos de no asumir responsabilidad en la crisis presupuestaria y criticó su falta de acción concreta para resolver el problema.
Por su parte, John Thune, líder de la mayoría republicana en el Senado, lanzó fuertes críticas hacia los demócratas, responsabilizándolos por lo que calificó como un colapso relacionado con los créditos fiscales y subsidios de la ACA. Thune sostuvo que su partido estaba siendo injustamente señalado como culpable de la crisis y que los demócratas intentaban politizar un problema que ellos mismos habían creado. También destacó la negativa de estos últimos a presentar soluciones viables para superar la falta de fondos.
El bloqueo legislativo mantiene al Gobierno en su segundo mayor cierre histórico, solo superado por el ocurrido entre 2018 y 2019 durante las negociaciones para financiar el muro fronterizo propuesto por Donald Trump. Ante este panorama, se espera que el Senado celebre una nueva votación este miércoles en busca de un acuerdo provisional que permita sortear la actual parálisis gubernamental.


