El consumo masivo registró en septiembre una caída del 3,7% respecto al mes anterior, alcanzando su nivel más bajo en lo que va del año, según el último informe de la consultora Scentia. Este retroceso impactó a sectores clave como supermercados, mayoristas, autoservicios y farmacias. A pesar de este desempeño negativo, en términos interanuales el consumo mostró una mejora de 4,4%, impulsada principalmente por el crecimiento de las ventas en autoservicios (8,6%) y en el comercio electrónico (14,7%).
Sin embargo, los supermercados, el principal canal de consumo masivo en Argentina, siguen enfrentando dificultades. Comparado con septiembre de 2024, sus ventas cayeron un 4,4% interanual. Incluso dentro de este contexto adverso, apenas un segmento logró mostrar resultados positivos: desayuno y merienda tuvo un aumento del 0,6%. Por otro lado, las caídas más significativas se observaron en bebidas alcohólicas (-20,1%), bebidas no alcohólicas (-10,4%), limpieza (-6,6%), higiene y cosmética (-4%), perecederos (-3,7%) y alimentos (-3,1%).
El comercio electrónico ha demostrado ser una vía en ascenso dentro del consumo masivo. En septiembre, las ventas online crecieron un 14,7%, destacándose rubros como alimentos (25%), bebidas sin alcohol (19,7%) y desayuno y merienda (19,3%). No obstante, este canal sigue siendo minoritario: mientras que representa entre el 5% y el 6% de las ventas totales, los supermercados concentran cerca del 40%, según explicó Osvaldo del Río, director de Scentia.
El análisis de la consultora concluyó que durante los nueve primeros meses del año el consumo familiar acumuló una caída del 16%. Si bien el acumulado interanual hasta septiembre presenta un leve alza del 1,8%, persisten cambios en los hábitos de compra de los consumidores: optan por comprar con mayor frecuencia pero adquiriendo menor cantidad de productos en establecimientos más cercanos para controlar mejor sus gastos. Es importante destacar que las mejoras interanuales recientes están influenciadas por la baja base de comparación de 2024, un año marcado por caídas significativas como el desplome del 19,3% registrado en septiembre.
En tanto, datos presentados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) también reflejaron una tendencia negativa para las ventas minoristas pymes, que en septiembre cayeron un 4,2% interanual y un 2% mensual. Sin embargo, el acumulado anual muestra un incremento del 5%. En cuanto a expectativas para el próximo año, el 47,6% de los comerciantes consultados anticipó una mejora en la situación económica, mientras que el 41,5% no prevé cambios y el 10,8% espera un panorama desfavorable.