El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, reveló que su gobierno está considerando aumentar las importaciones de carne vacuna de Argentina como parte de una estrategia para reducir los precios de la carne en el mercado estadounidense. Trump explicó a los periodistas que, si el acuerdo se concreta, las compras de carne argentina ayudarían a bajar los costos de este producto en EE. UU. “Compraríamos carne de res de Argentina”, afirmó, sugiriendo que esta acción podría aliviar las presiones sobre los precios de la carne, que han aumentado significativamente en los últimos meses.
Este anuncio también se produce en el marco de las negociaciones entre los gobiernos de EE. UU. y Argentina, que incluyen un swap de divisas de 20.000 millones de dólares, así como posibles créditos adicionales de bancos privados. A esto se suman las intervenciones del Tesoro estadounidense en el mercado argentino para evitar un aumento drástico del dólar y el riesgo país en el período preelectoral.
Actualmente, la cuota de carne argentina con destino a Estados Unidos es limitada: un cupo anual de 20.000 toneladas de carne bovina deshuesada, fresca, enfriada o congelada, según datos del Ministerio de Economía argentino. Sin embargo, Trump señaló que, en el marco de este nuevo acuerdo, EE. UU. está dispuesto a mejorar el acceso a la carne argentina, lo que no solo ayudaría a reducir los precios, sino también a compensar la reducción de la carne brasileña en el mercado estadounidense debido a tensiones políticas y comerciales entre EE. UU. y Brasil.
En paralelo, los precios de la carne han sido un factor inflacionario importante en EE. UU., con un aumento considerable en el último año. El gobierno de Trump ha priorizado la contención de estos aumentos, junto con los costos del petróleo y los combustibles, para aliviar la presión sobre los consumidores.





