En un hecho histórico para Bolivia, este domingo se llevó a cabo el primer balotaje presidencial en el país, marcando el fin de dos décadas de hegemonía política del Movimiento Al Socialismo (MAS). En esta jornada decisiva, la ciudadanía optó por Rodrigo Paz Pereira, economista de orientación liberal moderada y candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), como su próximo presidente. Paz Pereira se impuso con el 54,55% de los votos frente al 45,44% obtenido por su contendiente, Jorge "Tuto" Quiroga, exmandatario y representante de la agrupación Libre. Las elecciones, celebradas en un contexto de profunda crisis económica, abrieron una nueva etapa política tras el largo período de gobiernos liderados por el MAS.
El triunfo de Paz Pereira fue inesperado para muchos analistas políticos. En la primera vuelta electoral, realizada el 17 de agosto, había logrado posicionarse en el primer lugar con el 32,1% de los votos, un resultado que lo perfiló como una figura en ascenso dentro del panorama político boliviano. Por su parte, Quiroga alcanzó el 26,7% en esa instancia inicial. Ante la falta de un ganador que superara el umbral del 50%, más de 7,5 millones de ciudadanos participaron en el histórico balotaje que definió al sucesor de Luis Arce.
En su discurso tras la victoria, transmitido por medios nacionales y redes sociales, Paz Pereira hizo un llamado a la unidad y a la colaboración entre los diferentes sectores políticos representados en la Asamblea Legislativa. También adelantó que su gobierno, que comenzará oficialmente el 8 de noviembre, enfocará sus esfuerzos en garantizar transparencia y estabilidad política, con el objetivo de unir al país y fomentar oportunidades de desarrollo sin exclusiones ideológicas. Su lema, "Capitalismo para todos", sintetiza la propuesta de un modelo liberal moderado destinado a superar la polarización política que ha marcado a Bolivia en los últimos años.
El programa de gobierno del nuevo presidente se centra en promover el crecimiento económico con equidad mediante una descentralización productiva y reformas como la judicial y la constitucional, esta última incluida para eliminar la posibilidad de reelección presidencial. Además, plantea un modelo fiscal basado en una distribución equitativa "50/50" entre el Gobierno central y las regiones, junto con la digitalización estatal. En el ámbito social, Paz Pereira busca fortalecer la educación técnica y fomentar la autonomía indígena dentro de un marco republicano, además de impulsar una transición energética sostenible como parte de su visión para modernizar y proyectar a Bolivia hacia el futuro.