La 80ª Asamblea General de la ONU fue escenario de un momento de tensión el viernes, cuando varias delegaciones abandonaron abruptamente el recinto al inicio del discurso del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. La postura del mandatario contra los países que reconocieron a Palestina como Estado generó divisiones, mientras que la comitiva argentina permaneció entre las pocas delegaciones que no se retiraron.
En su intervención, Netanyahu criticó duramente a los gobiernos que respaldan a Palestina, calificando sus actos como una recompensa hacia quienes "asesinan judíos". Durante su discurso, el líder israelí hizo referencia al ataque del grupo Hamás en octubre de 2023, al que atribuye más de 1.200 muertos y cientos de secuestrados, señalando que "aproximadamente el 90% de los palestinos celebraron esa acción violenta", mientras defendía las operaciones militares de su país en Gaza.
El primer ministro también lanzó fuertes advertencias al grupo terrorista, instándolos a liberar a los rehenes y abandonar las armas. Según Netanyahu, su gobierno no descansará hasta concluir la tarea y recuperar a los cautivos. Hasta la fecha, el conflicto bélico ha dejado más de 65.000 muertos en Gaza, según cifras locales, y ha intensificado las tensiones internacionales por la postura de Israel frente a la propuesta de una solución basada en dos Estados.
Más de 140 países expresaron recientemente su apoyo al reconocimiento de Palestina, incluyendo Francia, Canadá y Australia, lo que Israel ha repudiado en repetidas ocasiones. Netanyahu comparó la entrega territorial a Palestina con haberle dado un Estado a Al Qaeda tras los atentados del 11 de septiembre, reiterando que su gobierno no está dispuesto a aceptar tal iniciativa mientras mantiene una defensa firme de las acciones israelíes en la región


