El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) informó este jueves que el índice de pobreza en el primer semestre de 2025 cayó al 31,6%, marcando una significativa reducción respecto al 52,9% del mismo período de 2024. La indigencia, por su parte, alcanzó el 6,9%, evidencia de una mejora en los indicadores socioeconómicos del país.
Esta disminución sitúa la pobreza en su nivel más bajo desde 2018 (si se aceptan los datos como ciertos). En aquel año, el porcentaje fue del 27,3% durante el segundo semestre, aunque el registro de los primeros seis meses (25,7%) sigue siendo inferior al informado recientemente.
Comparado con el segundo semestre de 2024, la pobreza descendió 6,5 puntos porcentuales y la indigencia retrocedió 1,3 puntos, mientras que la brecha es aún más pronunciada frente al primer semestre de ese año, con caídas de 21,3 y 11,2 puntos porcentuales respectivamente.
Los datos surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), aplicada semestralmente por el INDEC en 31 aglomerados urbanos de Argentina. Según estos resultados, la pobreza afecta a 9,5 millones de personas y la indigencia repercute sobre 2,1 millones. Cabe aclarar que los números no representan una proyección sobre todo el territorio nacional, sino únicamente sobre las zonas analizadas.
A nivel regional, los indicadores muestran clara variabilidad: el AMBA registra un promedio de pobreza del 31,5%, desglosado entre un 15,1% en Ciudad Autónoma y un 35,3% en el Gran Buenos Aires. En el resto del país, Cuyo presenta un índice de 33,8%, el Noreste alcanza el 39%, el Noroeste llega al 31,2%, la Región Pampeana se sitúa en el 30,5% y la Patagonia arroja el nivel más bajo con un 27%.