Miguel Ángel Russo, entrenador de Boca Juniors, fue internado nuevamente este lunes en una clínica de Buenos Aires por un cuadro de deshidratación. El director técnico, de 69 años, había dirigido el domingo el partido ante Central Córdoba en La Bombonera, que terminó empatado 2 a 2. Debieron administrarle suero tras realizarse estudios médicos.
La semana pasada, Russo ya había enfrentado una infección urinaria que lo mantuvo hospitalizado y lo llevó a delegar los entrenamientos en su cuerpo técnico. Luego de recibir el alta, viajó a Rosario y comandó el equipo en el encuentro del fin de semana. En conferencia de prensa post-partido, intentó transmitir tranquilidad sobre su salud, afirmando: “El que sabe es uno mismo, estoy bien”.
Mientras el plantel tiene previsto retomar los entrenamientos el martes por la tarde, aún no se decide si Claudio Úbeda será quien dirija las prácticas por unos días. Los médicos continuarán monitoreando la evolución del técnico y determinarán los pasos a seguir en su recuperación. Pese a las recientes complicaciones, Russo ha cumplido con todos los compromisos oficiales de Boca desde junio, incluyendo el Mundial de Clubes y las últimas jornadas del Torneo Clausura.
El director técnico cuenta con antecedentes médicos significativos; en 2017 superó un cáncer de próstata mientras dirigía a Millonarios de Colombia y, durante su paso por Rosario Central y San Lorenzo, también enfrentó problemas de salud en 2024 y 2025 respectivamente. Actualmente está en su tercer ciclo al frente del club "Xeneize", en un momento determinante para la temporada deportiva.

